Alguno dirá que estoy proponiendo un concepto de sincretismo. Nada de eso. El sincretismo es el camino del flojo que decide no buscar algo nuevo sino simplemente juntar dos cosas antiguas y hacerlas vivr en harmonía sin cuestionar la validez de la una o la otra. La dialéctica hace las preguntas difíciles, pierde el sueño pensando en cómo sacar lo mejor de las ideas que nos rodean y hacer algo nuevo con ellas. Es un poquito como hacer el pan. Los diversos ingredientes solos no son siempre agradables, pero al unirse se vuelven la base de la dieta, el pan. De la misma manera las ideas teológicas, científicas, filosóficas, antropológicas, y scoiológicas del Siglo XXI son diverrsas y a veces muy antagonísticas pero el pensador tiene que mirarlos y tratar de entender las posiciones propuestas y sus razonamientos. Al hacer esto sin los prejuícios de la dicotomía puede ser que lleguemos a entender algo de tal manera que creamos algo nuevo de todos estos elementos diversos. Por lo tanto la dialéctica es creativa mientras que la dicotomía mata el diálogo y el avance del conocimiento.
Ojalá lleguemos a pensar mas y aprender el uno del otro por medio del diálogo abierto. El diálogo solo puede tener éxito cuando hay respeto mutuo por las personas involucradas en ello. Todos somos capaces de pensar y hacer. No hay porque clausurar a alguien por no pensar como yo. No tengo que estar de acuerdo con ellos para entrar en diálogo. Solo tenemos que estar de acuerdo en que respetaremos el uno al otro apesar de las diferencias de opiniones. Haciendo esto llegaremos a ver la creación de nuevas maneras de ver la realidad que nos rodea tanto en la esfera visible como la invisible.